Segunda Temporada: Capitulo 4 (relata Marcela)

Yo, joven, bella, inteligente, salvaje, ambiciosa, extremadamente exitosa y adinerada, siempre supe lo que quería, era muy pequeña cuando mis padres murieron y heredé su empresa, los obstáculos en mi vida siempre fueron simples tropiezos que pude solucionar con solo un llamado telefónico. Siempre viví en este planeta, si bien me la pasé viajando alrededor del mundo, soy argentina hasta la médula, y mi dinero me proporcionó poder, no hubo un solo político en este país que no haya querido negociar conmigo.Mis objetivos nunca fueron muy claros, pero desde hace años, solo podía pensar en una sola cosa, las dos putas mitades del puto choripan de plata, me obsesionaba, me excitaba, tendría que haber sido tan sencillo conseguirlo. Que se aparezcan dos estúpidos en el camino, era para mi, otra pequeña piedra en el camino, tan insignificantes eran para mi que cuando Oscar me dijo “dejá Marce, yo me encargo” pensé que era una buena oportunidad para dejarlo comprobar que, como mi hermano, podía hacerse cargo de los problemas a los que no había necesidad de que yo interviniera.Mi hermanito, un ser tan limitado resultó ser, rodeado de intelectuales, de universitarios, de inútiles, me desarmaba la cabeza pensando las posibilidades de que él, con todos los recursos que le proporcioné, no fuera capaz de eliminar a dos energúmenos como Egro y Moisés, según me contaron, recibieron ayuda en cada lugar al que pisaron, de todas formas, eso se tenía que terminar, si tenía que movilizar al ejercito, lo iba a movilizar, pero las dos putas mitades de ese puto choripan iban a ser mías, estaba cerca, sólo debía intervenir y exterminar a todos y cada uno de los seres que ayudaron al infeliz de Egro, su hermano, Krillich, ser repugnante, ya estaba siendo cazado, mientras, había decenas de expertos buscando a los demás, en cuestión de horas iban a morir todos, y yo, ya habiendo vengado la muerte de mi hermano, sólo me quedaba ir a por las dos putas mitades del puto choripan, el poder iba a ser infinito, el dinero una cuestión mínima, el amor que alguna vez sentí por el insignificante de Egro solo un recuerdo y el mundo, mío, solo mío.Mientras imaginaba todo lo que haría con ese puto objeto, y al parecer, luego de haber dicho algo de todo eso en voz alta, la pelotuda que me depilaba se excitó y me causó un tremendo dolor en la entrepierna, le pegué un chirlo en la mano, me miró, había algo en su mirada, como si alguna de las cosas que dije le hubiera hecho recordar algo.

         ¿Qué te pasa estúpida? ¿Por qué me mirás así? – le pregunté mientras me volvía a acomodar.

         Nada Marce, dijiste un nombre, algo, que me trajo recuerdos – contestó ella y siguió haciendo su trabajo.

         Bueno, no tendrías que estar escuchando mis palabras, dedicate a sacarme los pelos, inútil.

         Si… Marce, perdoname.  

Relata Valeria 

No lo podía creer, Marcela, la forra extravagante que hacía años que venía a depilarse, era la persona que había causado tanto daño en mi vida, un día antes había recibido un llamado que me desmoronó y a la vez me disfrazó de furia, me avisaban que Alejandra había muerto, que la habían asesinado, y me nombraron a Oscar Moralez, yo mordía mis labios y me lastimé, estuve media hora en el baño hasta que me dejó de sangrar, después había intentado tomar la toalla para secarme y me resbalé cayendo de pecho al piso, hacía dos días de eso y aun me dolían las tetas. Aún no había llorado, aún no me había desahogado, en cambio, había dejado crecer una sed de venganza y una sed de alguna gaseosa citrus finamente gasificada. En ese momento, cuando descubrí que frente a mi estaba la causante de lo peor que me había pasado en la vida, mi cuerpo experimentó un temblor incontrolable, me contuve, fui al baño, aguanté las tremendas ganas de llorar y me sobé las tetas que aún me dolían. Esto iba a cambiar para siempre mi destino, no me iba a quedar de brazos cruzados, en algún momento me tenían que dejar de doler las tetas.Volví a la sala de depilación, Marcela me insultó, le pedí perdón, me volví a sobar las tetas y seguí trabajando, mi venganza tendría que comenzar de inmediato, lenta, sabrosa, y ansiaba, con todo el corazón, que sin ese dolor constante que sentía en mis dos tetas.

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8 comentarios

  1. tomate un ibupirac, fem!

    Macedonio

    P.D: Nardo, tardó, pero el Silver Chóripan ya es oficialmente parte de la Comunidad Gesselliana.

  2. Puta, no leí los tres anteriores.

  3. Miércole, odio leer las novelas por la mitad.
    Ahora voy a tener que ir al principio (¿me perdí bastante?).

  4. Tendré que ir al comienzo de todo esto!
    Me siento como cuando voy a la casa de un amigo con cable y veo un capítulo de alguna serie de Sony o Fox. Solo que en este caso puedo leer los anteriores.
    Minga pongo cable!

  5. me distrajo tanto sobar tetas.

  6. macedonio: gracias cumpa

    agostina: tendras que leer tambien, la primer temporada

    amalio: si, bastante mucho

    vic: eso, no ponga cable

    chicosoquete: a mi tambien

  7. mmm, una malvada y una vengadora… se pone bueno, mucho histeriqueo, muchas vueltas, mucha seduccion… dale que va…

  8. Listo, ya estoy al día con le Choripan de Plata… ahora tengo que esperar tres meses para leer el 5? ¿Ah? Puto

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