Tierra

“yo: dame una palabra

Rominita: a ver

yo: escupila.

Rominita: tierra” 

Patricio, parado en medio de la calle, intentaba mirar hacia la descascarada fachada de su casa, pensaba que algún día, después de arreglar la bicicleta, comprar las carpetas y cambiar la grifería de la cocina iría a lo de Pepe y compraría un gran balde de pintura, Pepe se lo iba a dejar pagar como pudiera. Se acercó a la pared, sacó un poco de revoque solo con la uña del meñique y pensó que esto es todo una reverenda cagada. Entró para sacar la pava del fuego y tomarse unos verdes antes de irse a la obra, la salida hacia el patio tenía una puerta que, quizás, era más frágil que una cortina de plástico. 

Un mate, dos mates, un viento, un recuerdo, otro mate, un ruido a soplido y una imagen de la vieja, que debe estar con la cintura a la miseria, todo el día lavando la mugre de la abogada, abogada piola la Marcela, pero abogada al fin. 

Quinto mate se lavó la porquería esta y el exterior se puso bravo, la puerta parecía que se iba a desprender en cualquier momento.

Otro mate y afuera está marrón, se está levantando tierra, sobre que cuesta tener limpia esta cucha, esto no ayuda un carajo y Patricio se calzó las botas, encaró hacia la descascarada fachada, pero antes de salir se le ocurrió que mejor pongo un par de cajas en la puerta de atrás así no se le llena de tierra, más, la casa a la vieja que va a venir hecha mierda de trabajar. 

A Patricio le costó horrores acercarse, el viento entraba como si viviera allí, la tierra se amontonaba en el piso, los ojos le ardían y las cajas no aparecían, la puerta ya no cumplía la función de puerta, en realidad hacía ya bastante que no lo hacía, pero en ese momento yacía recostada en un extremo de la cocina. Se volvió imposible colocar la puerta así como las cajas Sobre la mesada no quedó nada y Patricio se tuvo que acomodar tras una pared porque no soportaba los millones de piedras que se estrellaban en su rostro. 

¿Cuándo mierda va a parar esto? Y ya no se veían las divisiones de los mosaicos, la lámpara de cartón bailaba torpemente, los dos vasos de acero inoxidable rodaban en círculo sobre la mesa, no iban a durar mucho ahí. 

Esperaba que la vieja no haya salido de lo de la Marce, si la agarra este viento y esta tierra la tira al piso porque él sabía que la vieja era de huesos de cartón, piel de papel y corazón de acero. 

Paró, paró, al fin paró esta mierda y se acercó a la salida del patio, era tarde para ir a la obra, tenía que acomodar la puerta, poner las cajas, ya no había tiempo para limpiar. No había salida, no había patio, un muro de barro enmarcado lucía inamovible donde antes se asomaba el mundo, el mundo, para Patricio, era lo que se veía desde el patio y lo que le contaba la vieja de cuando ella era joven y andaba por ahí. 

A la calle se podía salir, casi de pedo, y en la calle, o donde estaba la calle, Patricio vio la descascarada fachada de cada una de las casas de la cuadra, hasta la mitad en tierra, en las esquinas se levantaban cerros, si, cerros. Patricio se sentó, Omar se sentó al lado y le ofreció un mate, lleno de tierra, pero mate al fin, no era la primera vez que tomaba un mate así.

¿Qué mierda pasó? Y mientras chupaba, Patricio le dijo que él creía que al final, nos terminamos de quedar Omar, ni siquiera trato de salir, me siento acá, que la vieja ya no viene, siempre supe que la vieja no era de quedarse ¿Yo? Me quedé siempre, faltaba la mierda nomás, Omar y la puta que te parió se descargó y le pasó el ruidoso mate.

Omar se rió, miró su casa, nunca pintamos boludo.

Nunca pintamos Omar, insisto, la puta que te parió, dame un mate.

(mirá lo que hice con tu palabra, la próxima, pensalo mejor, por ahí, alguien la usa mejor, ahora, a tomar suero con la chancha)   

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8 comentarios

  1. voy a seguir tirandote palabras, algunas te vas a dar cuenta, otras no… pero para mi, esto se convirtió en un hermoso ejercicio.
    Ahora, quiero un mate con tierra…

  2. estaba leyendo rayuela por segunda vez pero leí una recomendación de un libro, abandoné a julio y ayer me leí de un tirón las primeras 114 páginas de “el pasado” (de alan pauls) que me compré en el ateneo… q tiene para decir ?

  3. rominita: siga que es mas util que la mierda, aca tengo el mate, vaciate una maceta que largamos

    nt: nunca nada interesante saldra de esta boca, abrazo

  4. la clave es decirte una palabra con connotación negativa, así sorprendés haciendo lo contrario, ejemplo: “amputación”

  5. Si no es mierda, es tierra.
    Siempre terminamos hasta el cuello.

    Un abrazo Nardo!

  6. Colosoooo!!!
    Menos mal… menos mal que justo cuando estaba viniendo para acá me dí cuenta que me había quedado en casa!.
    He visto la luz (a pesar del tierrerío)…
    He visto, le decía, que a mayor cantidad de mates tomados, mayor la viscocidad del agente invasor…
    Lógica impecable la suya, Don Nardo.
    Chapeau!.

    Un abrazo, hermano.
    Macedonio

  7. nt: upa!

    chicosoquete: la clave del exito? de la felicidad? de que diga algo interesante? de desbloqueo del celular?

    vic: abrazote

    macedonio: igualmente compadre

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