Segunda Temporada – Capitulo 5:La simbiosis neoconstructivista frente al cine de Steven Spielberg: ¿una dialéctica surrealista?(relata Valeria)

 

  • hola, Monica, Vale te habla.
  • Hola Vale, ¿Cómo andan esas tetas?
  • Como el orto, che, necesito tu ayuda.
  • Dale Vale… ¡Ja! “dale vale” ¡que loco! “dale vale, vale, vale vale… dale”
  • Je…jeje…venite para mi casa estúpida.
  • Dale Vale, vale, en un rato estoy en tu casa ¿Vale Vale?.
  • Dale.
  • Jajaj… ¡crck!

Moni era mi amiga de la infancia, nunca nos separábamos, en las buenas, en las malas, en las muy malas. Cuando ella entro en su pozo depresivo me instalé en su casa, lloramos una semana, las veinticuatro horas del día y a la noche también (nótese que el escritor intenta reivindicar populares y antiguos chistes) hasta que ella salió, mi dolor no era menor, Oscar Moralez había jugado conmigo hasta el cansancio, todos los hombres son iguales, aunque Krillich era, a mi entender femenino, un hombre, un verdadero hombre, moría por tenerlo entre mis brazos y sacarle todo el jugo[1].

Manuela, mi prima, me consiguió recortes de diario y articulos de Internet sobre el hundimiento misterioso del hotel Edén, sabía que allí transcurrió todo, pero Manuela, que pertenece a la comunidad de pendejos viciosos del señor de los anillos, sabía que los amigos de Egro y Moisés estaban, de a poco, viniendo hacia la ciudad.

Sonó el timbre, era Monica.

  • hola Moni, ya bajo.
  • Dale Vale, te espero, vale Vale.

En mi coche fuimos hasta el departamento de Egro y Moisés, teníamos que encontrar alguna pista, algo, aunque sea insignificante, algo tenía que aclararnos el panorama.

  • Vale, no quiero ser molesta, pero… ¿A dónde mierda vamos? – Moni tomaba un yogur descremado de frutilla y kiwi.
  • Al departamento de Egro y Moisés.
  • ¡Me bajo! ¡Sabiendo lo que sufrí me llevás a ese lugar! – estaba lagrimeando con bigotes de yogur.
  • No están ellos, sus vidas corren peligro, si es que no están muertos ya – le explicaba mientras le limpiaba la boca con un pañuelito descartable.
  • ¡Qué me estás diciendo! ¡¿De dónde sacaste eso?! ¡Dejá de limpiarme que estamos yendo por la vereda!
  • Mirá Moni – estacioné para calmarla, tres metros más allá estaba la vereda[2]hay problemas muy serios, te los explicaría, pero es muy largo para que lo entiendas ya, ni yo se bien que sucede, no hace falta que subas al departamento, es más, mejor que no subas así no me rompés las pelotas con tu melancolía, busco lo que tenga que buscar y vamos a lo de Manuela, mi amiga nerd, y ella nos va a poner al tanto de todo ¿Qué te parece?
  • Dale Vale…jijiji…dale Vale, vale – Yo rogaba que Moisés no haya muerto, nunca habría una pareja más pareja que Monica y él.

Subí, Moni se quedó en el auto, el departamento estaba todo destruido, revuelto, sucio, lleno de tierra, tal cual como lo habían tenido siempre Egro y Moisés.

Busqué y busqué y nada, era prácticamente imposible encontrar algo en ese desorden.

Volví al coche, Moni tomaba agua mineral saborizada de manzana.

Llegamos a lo de Manuela, estaba jugando a World Of Warcraft, en esos momentos era imposible hablar con ella, nos dio dos notebooks y nos pusimos a leer el blog del Choripán de Plata, ahí nos pusimos un poco al tanto de lo que sucedía, aparte el pibe que lo administra es muy fachero, muy inteligente, un bombón.

  • Che Vale, esto es un quilombo, no entiendo nada, Egro está muerto y Moisés está en peligro – hablaba entre sollozos mi querida Mónica.
  • Si, pero eso no es todo, aquí hay algo más importante que nuestro amor, nuestros amigos, nuestras carteras y nuestros zapatos, Las Dos Mitades del Choripán de Plata no pueden llegar a manos de Marcela, mi jefa, no se bien porqué, pero Manuela nos lo va a explicar si alguna vez deja de jugar a esos jueguitos de mierda – A veces me sacaba cuando se trataba de videojuegos, corté con tres parejas culpa de la play station 2 y el puto winning eleven.

Esperamos tanto a Manuela que nos dormimos, despertamos a las tres de la mañana, Manuela seguía jugando, le pedí por favor que corte unos minutos, que era urgente, dejó unos minutos el juego, me dijo algo de que dejaba a su personaje durmiendo o algo así, preparamos unos cafés y comenzó a explicarnos, estábamos entre la perplejidad y la incomprensión, nos metíamos en una historia fascinante, aunque no sabíamos si teníamos la capacidad y el valor de hacerlo, Manuela nos dijo que ella nos prepararía, nos explicaría y nos enviaría a reunirnos con Moisés y los demás, que seríamos las guías, que ellos tenían potencial pero que necesitaban, como siempre, de una mujer que los organizara.

Nos acostamos, el siguiente sería un largo día, Manuela volvió a su jueguito, nunca voy a entender esas cosas, así como los hombres nunca van a entender porque vemos novelas.   

 


[1] El “entendimiento femenino” de Valeria se ve limitado por el simple motivo de que el escritor es varón, despreocupado y muy coqueto.

[2] El escritor no es machista, o si, nunca se sabrá, una feminista le explicó que “solo nacer hombre te hace machista” pero este chiste, sabrán entender las damas, es inevitable.

Segunda Temporada: Capitulo 4 (relata Marcela)

Yo, joven, bella, inteligente, salvaje, ambiciosa, extremadamente exitosa y adinerada, siempre supe lo que quería, era muy pequeña cuando mis padres murieron y heredé su empresa, los obstáculos en mi vida siempre fueron simples tropiezos que pude solucionar con solo un llamado telefónico. Sigue leyendo

Segunda Temporada – Capitulo 3: El Fin del Camino (relata Krillich)

 

Me encontré con el infeliz que estaba en la cañada, repartía folletos y lo acompañaban dos tipos que estaban sentados al borde de la característica cicatriz de nuestra ciudad, tomaban alguna de esas orinas de citrus que están tan de moda entre los nerds, las forras, los gays, etc. me ofrece un folleto, era sobre algún torneo de estrategia con miniaturas.

         ¿Tenés un par más de esos? Tengo que ir al baño y no tengo papel – le pregunté y uno de los bombolones se paró.

         Un momento – dijo el travestido – creo que es él ¿Usted es Krillich?

         Lamentablemente sí – contesté y terminé el whisky que me quedaba en la petaca.

         Póngase esto – su mano me alcanzaba una especie de tanga roja.

         ¿Querés que te empuje a la cañada pendejo fantasioso? ¿Porqué no dejás de jugar a esas boludeces y te vas a ver si encontrás alguna piba que te de bola porque parece que ya tenés pelos en las manos? – grité.

         Señor, si no se poné esto, no podrá entrar al exclusivo club donde le darán detalles del lugar que tendrá que visitar, no estamos tan lejos de conseguir las dos mitades del choripan de plata – no dejaba de hacer gestos exagerados ni de repartir esos folletos, la gente se cruzaba la calle.

         Dame idiota ¿Qué hago con esto? – era una tanga, no era como una tanga ¡Era una tanga roja!

         Se la pone arriba del pantalón, como Superman, así lo dejan entrar derecho porque esa malla tiene un símbolo que se ve con un aparato que le van a pasar por su trasero apenas se pare en la puerta – le pegué una cachetada, una patada en los huevos, lo levanté del piso y lo tomé por el cuello.

         ¿Todos los nerds de Córdoba me van a agarrar para la cagada hoy a mí? – le pregunté sin soltarlo.

         ¡No! ¡Deje de golpearme! ¡¿Usted cree que soy feliz teniendo que recibirlo a usted?! Me maltrata, nos insulta, y encima lo quiero ayudar – sus ojos se llenaron de lágrimas y los mocos que le chorreaban llegaron hasta su cuello embardunándome la mano.

         ¿Dónde es el lugar donde tengo que ir?

         Es un local de video juegos, en la galería Santo domingo, allí nos juntamos a hacer nuestras cosas.

         Chau infeliz – la tanga me incomodaba hasta más no poder.Crucé y compré una tira de caramelos fish y otra petaca de whisky, mi fiel compañero.Se nubló de repente, los colores se opacaron y el calor en mis testículos engordaba, pensaba en lo limitado de mi cerebro ¿Porqué no me puse la tanga cuando llegué a la galería Santo Domingo? No, soy tan pelotudo que me iba paseando por todo el centro con eso arriba de mis pantalones, por suerte el sobretodo me lo tapaba bastante bien.Compré otra petaca de whisky, llegué a la galería y me paré en la puerta, un tipo de unos 36 años y unos 137,5 kilos me atendió, me pasó un pequeño aparato por el culo y me abrió una puerta que me sacaba del recinto donde varios pendejos jugaban a los jueguitos y otros miraban pornografía con los ojos desorbitados.La luz era tenue, tomé otro trago de whisky, otro más, me terminé la petaca. Y escuché una voz gruesa, profunda, con un eco de ultratumba: “señor Krillich, su destino está marcado, hoy comienza una nueva vida para usted, las fichas están puestas en el tablero y usted es una de ellas, cuando el sol caiga tendrá que estar ya posicionado en los lugares indicados, dicho esto…” se ve que me apoyé en la llave de la luz y esta se encendió, un hombrecito con lentes que parecían la base de un sifón de soda se situaba frente a mi, en su mano tenía un micrófono que se conectaba a un mini componente, su cara se transformó y en sus pantalones de vestir se dibujó un camino húmedo que llegaba hasta sus zapatos, ahora con voz extremadamente aguda me dijo “esteeeeee… me tendrá que esperar que voy al baño a cambiarme” yo trataba de aguantar la carcajada y el personaje desapareció por una pequeña puerta que, suponía, era el baño.Desde adentro escuché un grito y luego la taladrante voz del enanito “señor krillich ¡Corra!” un fuerte golpe se escuchó y cuando me acerco al baño veo por el espejo que alguien apuntaba y disparaba, me di vuelta rápidamente y me tropecé con el mini componente, en cuatro patas y con la pera sangrando salí de allí, los pibes me miraban, los que estaban viendo pornografía ni se enteraron, cuando voy llegando a la puerta entran tres tipos enormes, uno le dispara al freaky obeso que atendía, los otros dos me apuntaron “es tarde Krillich, hasta acá llegaste” a mi izquierda vi otra puerta y me tiré hacia fuera, rodé por el piso y mi pera sangrante golpeó el filo de un escalón que a algún puto arquitecto se le ocurrió poner ahí, me levanté y corrí, ya salía de la galería cuando un vehículo frenó y quedé rodeado, no veía posibilidad de escapar, el whisky se me había terminado, tenía la pera como un tomate y dos nerds haciéndome puenting en los testículos, un disparo se escuchó, un fuerte dolor en el centro de mi espalda y se me nubló la vista, por lo visto mi camino llegó a su fin, y nunca fui al festival del salame en Oncativo

Anteriormente en Las Dos Mitades del Choripan de Plata

Esta primavera

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         hola, vengo a entregar la pizza

         no tengo plata ¿te gustaría pasar a tomar algo mientras me pongo en bolas?

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Capitulo 2: Va cayendo gente al baile (relata Krillich)

Dos veces me cagó el pájaro en la espalda, uno de sus prominentes montones de excremento se deslizaba por mi hombro hasta que el animal decidió aumentar la velocidad y sus desperdicios volvieron a recorrerme lejos de mi rostro. Sigue leyendo

Capitulo 1: El Principio del fin

Relata Careperro

 

¡Arrrrrgh! Iiiiiiiirgiiiiiii ururururu graf gragggraf “grumpu grumpu” arfafafafafarrrrrggg.

Granchimpunga, iiiiimrtingu, ampfr groar groar “prrrrrrf” amprdompffffffff iiiiiiiiiiiiggggg

 

Relata Moisés

 

¡¡¡POR QUEEEEEEEEEEE!!! ¡mi amigo! ¡Egrito de mi corazón! ¡¡¡SNIF!!! ¿Por qué te fuiste así? Sigue leyendo