Fragmentos de puro desamor (tercero)

 

– Del techo, de la esquina que está arriba de la cocina. De ahí caen pedacitos de revoque. Yo me pongo como loco, siempre digo que voy a arreglarlo y nada, después cocino un guiso y mastico piedritas. Siempre lo mismo, aparte cada vez que me acuerdo es porque estoy cenando, cenando revoque.

– Tu problema Roberto es que no podés vivir sin Beatriz. No arreglás eso porque no está ella rompiendo las pelotas porque da mala imagen. Vivió siempre en este rancho, pero desde que se les ocurrió mejorar la actitud se fue todo al carajo, tomá, un mate.

– Jorge, tus consejos me tienen los huevos al plato, arreglame el techo y yo te alcanzo unos amargos.

– Roberto, volvé con la estirada de tu mujer, prefiero aguantarla pidiéndome que me saque los zapatos porque barrió el piso de cemento que hay acá. Vos deprimido sos insufrible viejo, dame el balde y la cuchara.

 

“Ay, ay, ay, el amor, el amor”, palabras de otro viejo sabio, los viejos sabios nunca dicen “el amor es bueno” o “el amor es malo”. Siempre es “Ay, ay, ay, el amor, el amor”. Roberto está en una encrucijada y los viejos sabios dicen boludeces sin compromiso para parecer profundos. “Ay, ay, ay” (ese fui yo).

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Fragmentos de puro desamor (segundo)

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Roberto, ¿Me alcanza la goma de mascar de se encuentra sobre mi tosca mesa de luz?

–         Beatriz, ¿Podría dejar de romper las pelotas con sus modales? Va y se busca los chicles y la mesa de luz la hizo mi viejo que era carpintero, tosca la voy a dejar a usted a puro cocacho.

El cielo se volvía una tenue y desteñida sábana, las noches trámites pendientes. Roberto no podía vivir sin Beatriz, tampoco soportarla, su mente se disputaba entre mandarla a lavar los platos o comprarle un tul turquesa gastando todo su sueldo.

Beatriz hasta olía a lavanda y Roberto a lavandería.

“El amor, el amor, ay ay ay, el amor” habría dicho un anciano que suspiraba, una y otra vez, frente a un local de todo por dos pesos en la avenida patria, allá, por los años cuarentaytrece.

de rebote

—– El trapo sube, se sacude el polvo y va tanteando el suelo, se toca la cara húmeda, se durmió un día (o lo durmieron) y se despertó hoy. Reinaba en sus ojos la sensación de no saber donde está, porqué está y como llegó ahí.

Viejos son los trapos, por eso el trapo sube, el trapo sabe, el trapo no es ningún pelele.

Se apoya en libros, porque quiere sobrevivir a la resaca, esa resaca que marea, que no duele pero que desorienta.

Mira desconcertado y se limpia la tierra de la frente “¡Qué bárbaro! Tela de araña, tengo telas de araña en la nuca”.

Cuando se reincorpora espera, es su campo, esperar, es su sangre, la esperanza, son sus pies.

El viejo era esperanza, era sus pies, era su sangre, el trapo no es ningún pelele dijimos, y sabe, “la esperanza es lo último que se mantiene” dice, con hilos de sal, como haciéndose el chistoso.  ——-

Caí así pum pin pam meta rebotar.

Cuando menos me di cuenta estaba tan adentro que hasta me volví atrevido, atrás de mi remera me sentía ya parte de todo y de todos.

Todo y todos son una foto suya.

Increíble.

Lo conocí cuando se estaba apagando, que en realidad, desde mi pupitre eso pierde significado porque no para de encenderse cada vez más.

El mayor legado que puede dejar un ser humano en este planeta está siempre tallado en los que lo consumieron, lo alimentaron y se alimentaron.

ellos no sólo están tallados, están esculpidos por decición propia, ya quisiéramos los de afuera.

En un instante me pusieron tan al día que no solo lo conocí sin conocerlo sino que ya, para cubrir ese detalle, yo, pobre, tendría que vivir tres veces.

Mi tiempo bajo su sombra fue fugaz, pero sentí como nunca, que todo y todos actuaban como cuando uno está por terminar un libro que, de tanto que le gustó, retrasa la lectura para que no termine, uno sabe que se va, que hay una última página.

Pero el libro era pilar de pilares.

ES

Lamentablemente, en el único lugar en el que yo podría actuar como me gustaría ante la despedida sería en mi despedida, pero no voy a poder, si me levanto a pegar un grito, hacer chistes sobre la muerte o proponer un asado, más de uno va a ver mi muerte como un fraude.

Íntimamente sonrío,

Íntimamente festejo,

Festejo por un tipo que vivió por todos un poquito,

Por una vida que ni repitiéndome cubriría,

Por un eterno viejo desde que era pibe y tan pibe de viejo,

Por complicidad, de esas que dicen “te la gastaste todas ¿no?”,

Íntimamente lloro, por impotencia, por tristeza, porque ella llora, porque nunca seré tan útil como quisiera,

Por ese viejo que, apuesto lo que tenga, va a ser parte de todos y todo.

todos y todo van a serlo, también, eso quisiéramos los de afuera.

 

                                                                                            al Héctor Di Mauro

fragmentos de puro desamor (primero)

         le amo Roberto

         no se me haga la fina Beatriz… ¡seradedio!

Y el amor pasó, inmediatamente, a ser un recuerdo, un placebo, un insignificante ojal de pasado.

Roberto no pudo luchar (y miren que lo intentó) contra su eterna y prominente vulgaridad, Beatriz, en cambio, se pasó de revoluciones, se volvió insoportablemente disciplinada, hasta para las clases más altas. Beatriz ingresaba en algún club de golf en Mendiolaza y las viejas forras, automáticamente, sentían que hablaban mal, que se expresaban peor y que sus vestimentas no eran las adecuadas para tan fina reunión..

 

Roberto sufrió la ruptura, también sintió que no había hecho lo suficiente, pero Jorge le vivía diciendo que “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, esa mina duele de estirada, buscate una buena hembra pelotudo y dejate de joder” y Roberto pensaba, pensaba, esto no era sorpresivo.

Segunda Temporada – Capitulo 5:La simbiosis neoconstructivista frente al cine de Steven Spielberg: ¿una dialéctica surrealista?(relata Valeria)

 

  • hola, Monica, Vale te habla.
  • Hola Vale, ¿Cómo andan esas tetas?
  • Como el orto, che, necesito tu ayuda.
  • Dale Vale… ¡Ja! “dale vale” ¡que loco! “dale vale, vale, vale vale… dale”
  • Je…jeje…venite para mi casa estúpida.
  • Dale Vale, vale, en un rato estoy en tu casa ¿Vale Vale?.
  • Dale.
  • Jajaj… ¡crck!

Moni era mi amiga de la infancia, nunca nos separábamos, en las buenas, en las malas, en las muy malas. Cuando ella entro en su pozo depresivo me instalé en su casa, lloramos una semana, las veinticuatro horas del día y a la noche también (nótese que el escritor intenta reivindicar populares y antiguos chistes) hasta que ella salió, mi dolor no era menor, Oscar Moralez había jugado conmigo hasta el cansancio, todos los hombres son iguales, aunque Krillich era, a mi entender femenino, un hombre, un verdadero hombre, moría por tenerlo entre mis brazos y sacarle todo el jugo[1].

Manuela, mi prima, me consiguió recortes de diario y articulos de Internet sobre el hundimiento misterioso del hotel Edén, sabía que allí transcurrió todo, pero Manuela, que pertenece a la comunidad de pendejos viciosos del señor de los anillos, sabía que los amigos de Egro y Moisés estaban, de a poco, viniendo hacia la ciudad.

Sonó el timbre, era Monica.

  • hola Moni, ya bajo.
  • Dale Vale, te espero, vale Vale.

En mi coche fuimos hasta el departamento de Egro y Moisés, teníamos que encontrar alguna pista, algo, aunque sea insignificante, algo tenía que aclararnos el panorama.

  • Vale, no quiero ser molesta, pero… ¿A dónde mierda vamos? – Moni tomaba un yogur descremado de frutilla y kiwi.
  • Al departamento de Egro y Moisés.
  • ¡Me bajo! ¡Sabiendo lo que sufrí me llevás a ese lugar! – estaba lagrimeando con bigotes de yogur.
  • No están ellos, sus vidas corren peligro, si es que no están muertos ya – le explicaba mientras le limpiaba la boca con un pañuelito descartable.
  • ¡Qué me estás diciendo! ¡¿De dónde sacaste eso?! ¡Dejá de limpiarme que estamos yendo por la vereda!
  • Mirá Moni – estacioné para calmarla, tres metros más allá estaba la vereda[2]hay problemas muy serios, te los explicaría, pero es muy largo para que lo entiendas ya, ni yo se bien que sucede, no hace falta que subas al departamento, es más, mejor que no subas así no me rompés las pelotas con tu melancolía, busco lo que tenga que buscar y vamos a lo de Manuela, mi amiga nerd, y ella nos va a poner al tanto de todo ¿Qué te parece?
  • Dale Vale…jijiji…dale Vale, vale – Yo rogaba que Moisés no haya muerto, nunca habría una pareja más pareja que Monica y él.

Subí, Moni se quedó en el auto, el departamento estaba todo destruido, revuelto, sucio, lleno de tierra, tal cual como lo habían tenido siempre Egro y Moisés.

Busqué y busqué y nada, era prácticamente imposible encontrar algo en ese desorden.

Volví al coche, Moni tomaba agua mineral saborizada de manzana.

Llegamos a lo de Manuela, estaba jugando a World Of Warcraft, en esos momentos era imposible hablar con ella, nos dio dos notebooks y nos pusimos a leer el blog del Choripán de Plata, ahí nos pusimos un poco al tanto de lo que sucedía, aparte el pibe que lo administra es muy fachero, muy inteligente, un bombón.

  • Che Vale, esto es un quilombo, no entiendo nada, Egro está muerto y Moisés está en peligro – hablaba entre sollozos mi querida Mónica.
  • Si, pero eso no es todo, aquí hay algo más importante que nuestro amor, nuestros amigos, nuestras carteras y nuestros zapatos, Las Dos Mitades del Choripán de Plata no pueden llegar a manos de Marcela, mi jefa, no se bien porqué, pero Manuela nos lo va a explicar si alguna vez deja de jugar a esos jueguitos de mierda – A veces me sacaba cuando se trataba de videojuegos, corté con tres parejas culpa de la play station 2 y el puto winning eleven.

Esperamos tanto a Manuela que nos dormimos, despertamos a las tres de la mañana, Manuela seguía jugando, le pedí por favor que corte unos minutos, que era urgente, dejó unos minutos el juego, me dijo algo de que dejaba a su personaje durmiendo o algo así, preparamos unos cafés y comenzó a explicarnos, estábamos entre la perplejidad y la incomprensión, nos metíamos en una historia fascinante, aunque no sabíamos si teníamos la capacidad y el valor de hacerlo, Manuela nos dijo que ella nos prepararía, nos explicaría y nos enviaría a reunirnos con Moisés y los demás, que seríamos las guías, que ellos tenían potencial pero que necesitaban, como siempre, de una mujer que los organizara.

Nos acostamos, el siguiente sería un largo día, Manuela volvió a su jueguito, nunca voy a entender esas cosas, así como los hombres nunca van a entender porque vemos novelas.   

 


[1] El “entendimiento femenino” de Valeria se ve limitado por el simple motivo de que el escritor es varón, despreocupado y muy coqueto.

[2] El escritor no es machista, o si, nunca se sabrá, una feminista le explicó que “solo nacer hombre te hace machista” pero este chiste, sabrán entender las damas, es inevitable.

saluding

 Viene y la cabeza se disputa, los sentimientos de placer y desesperación se comienzan a entrelazar.

Los pelos de los brazos se erizan y la piel se asemeja a la de un pollo o gallina.

Los ojos se me llenan de lágrimas y un huracán pareciera devastar mi interior.

Es casi imposible emitir una simple y miserable palabra, no hay control.

Eso, el control sobre uno mismo se torna ausente y la puja por salir es cada vez más frenética.

Aire, agua, viento.

Estado casi imposible de definir, placer escondido, dolor diferente, odio, amor, sensibilidad y dureza.

Quiero, no quiero, quiero, no quiero.

Fuerza para afuera, para adentro, uno solo, eso, uno se encuentra solo.

Y cuando ya se torna incierto busco la luz, porque es la que impulsa, y quiero gritar, pero no, mi cuerpo ya no es mío.

La mente ya no es mía, ya nada es nuestro, así, de golpe, como si fuera a estallar, por fin, por fin estallar, la calma, la maldita calma, pero el caos está latente, en el momento justo, sin daños colaterales graves, podría haberse desatado la tempestad, pero no, calma.

Con el entrevistador expectante, de frente, con sus ojos clavados en el formulario que llenaría, si no fuera porque ahí está, como una guerra en tregua, ahí, apuntando, ahí viene, ahora, en el momento menos oportuno, la tregua, hablando claro, se fue la tregua a la mierda.

¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAATCHIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIS!!!!!!!!

 Babamocobabamocobabaformulariomocobabamocobabamoco.

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History

Tito corrió las ramas con la mano derecha y con la izquierda apuntó. Tito era zurdo de la boca para afuera, pero nació totalmente diestro, por eso, de los cinco disparos que efectuó, solo uno dio en el blanco, para satisfacción extrema del pseudo subversivo de Tito.Silbando una de José Luis Peralez se acercó al sitio de donde, supuestamente, provino el quejido del animal abatido por el certero disparo.Sandra cocinaba en la carpa un guiso de lentejas, el favorito de Tito. Cada vez que Tito se adentraba en la selva, Sandra sentía que el amor y la pasión por su delgada pareja se renovaban.

Tito volvió arrastrando un cadáver, su rostro era la más fiel postal de la victoria.

Sandra se desfiguró.

Tito soltó el fruto de su cacería y la besó desaforadamente.

Sandra grito “¡¿Qué hiciste bestia?!”.

Tito le dijo “no empecemos que sabés que odio estas discusiones”.

Sandra comenzó a llorar.

Tito explicó “solo es un boliviano, pensé que era un guanaco, para mi son lo mismo, solo que el guanaco es más tierno si lo dejás un rato en leche antes de tirarlo a la parrilla”.

Sandra se incorporó, ferviente militante a favor de los derechos humanos y en contra del racismo, tomó el cucharón de metal y golpeó a Tito hasta que este murió.

Sandra se arrodilló y lloró desconsolada.

El boliviano se levantó.

Sandra gritó y trastabilló “¡Está vivo!”.

“Si” dijo el boliviano mientras se sacudía la tierra de encima y agregaba me hice el muerto, la bala solo me lastimó levemente el hombro”.

“He matado a mi novio en vano” decía entre sollozos Sandra.

No fue en vano, la intención del muchacho era deglutirme, para él, como para gran mayoría de argentinos yo soy menos que un animal”.

¡Yo soy argentina y respeto todas las razas!” gritó Sandra.

El boliviano se acercó Ahora con el afán de demostrar que sted está comprometida socialmente está dejando en un plano secundario el hecho de que su pareja yace sin vida y desfigurado junto a usted”.

Sandra se desgarró las ropas “hágame lo que quiera, me lo merezco”

El boliviano se introdujo unas hojas de coca en la boca y respondió a tan tentador pedido Señorita, los bolivianos somos muy respetuosos, quizás, para la eterna prepotencia argentino-europea eso represente sumisión y debilidad, pero sepa disculparme, soy casado y creo que la lealtad y la fideli…”

Las palabras del boliviano fueron interrumpidas por una lluvia de misiles, los cuales fueron arrojados por aviones colombianos gracias a la ayuda de la última tecnología norteamericana.

Uno de ellos fue tan certero que, en el momento en que los forenses de la OEA efectuaron un minucioso rastrillaje solo encontraron una teta de Sandra, toda chamuscada y negra, un bollo de hojas de coca masticadas y la mano izquierda de Tito.

El mundo, conmovido, exhortó al imperio estadounidense a hacerse cargo de tan terrible episodio de violación a la soberanía Costarricense.

Colombia no dio ni la más mínima explicación y el presidente mujer argentino renombró al por entonces intendente electo cordobés como “Juana Schiaretti” para que, mediante sus superpoderes renombrara por decreto el “Orfeo Superdomo” como “La teta de Sandra Superdomo”

Todo esto fue inútil y al igual que la descolgada de cuadros de la ESMA, pasó solo a formar parte de la letra del cantautor argentino León Greco Titulada “Sandra Salamandra”, la estrofa más pegadiza decía

Sandra, salamandra,

Que vuelves cálido,

Este continente,

Yo quiero que su empresa,

Se vaya de París,

Sandra,

Salamandra,

OH! OH!

Sandra,

Salamandra

Con el cual ganó cinco premios Gardel, a mejor canción, mejor disco, mejor video clip, mejor álbum y mejor compromiso humanitario a la hora de aprovechar hechos significativos y potencialmente históricos para así volverse mas groso para los que ya creían que era groso por grabar una publicidad para Telecom con el pretexto de una donación solidaria y caritativa.

Cayó el gobierno de Katmandú pero, sorprendentemente, no tuvo nada que ver con la teta de Sandra, con los misiles y mucho menos con la canción del argentino más querido de la izquierda.

Hoy conmemoramos quichicientos años de tan devastador hecho sanguinoliento internazionale, rogamos la difusión de la cadena que dice que se cierra Hotmail y la del nene que hace 15 años tiene dos años y necesita un riñón.

Que nos invada el espíritu chato de la vernacula manutención interna.

Besos.